<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://aupaedurne.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Aupaedurne se va a paseo</title><description>Con poco talento va y se lanza pol mundo</description><link>https://aupaedurne.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Hala que nos vamos!</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/091601-hala-que-nos-vamos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/091601-hala-que-nos-vamos-.php</guid><description><![CDATA[<p>Hola a todos los que a&uacute;n lee&iacute;s este blog. &Eacute;sta es la &uacute;ltima entrada. Pero no porque no tenga m&aacute;s cosas que contar, sino porque he decidido redireccionarlo a otro sitio: <a href="http://aupaedurne.blogspot.com/" target="_blank">http://aupaedurne.blogspot.com/</a> en el que de momento me he dedicado a corregir las entradas anteriores e insertar un mont&oacute;n de fotos y alg&uacute;n audio y donde seguir&eacute; contandoos mis peripecias e impresiones de la esquinita del subcontinente que he visitado.</p><p>Nos vemos en blogspot.</p><p>&nbsp;</p><p>Aupa!</p>]]></description><pubDate>Tue, 16 Sep 2008 23:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los sentidos en la India</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/083001-los-sentidos-en-la-india.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/083001-los-sentidos-en-la-india.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">23/08/08, camino de Bombay.</span></p><p>&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> no entra por los ojos. Entra por todos los sentidos.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">Pero quiz&aacute;s, bueno, no, sin duda, el primer sentido por el que entra la  India es el olfato. &ldquo;Huele a India&rdquo;. India huele a una mezcla acre y agria de basura fermentada, or&iacute;n y mierda, fundamentalmente de vaca sagrada pero tambi&eacute;n humana, mezclada con humos de coches. Ese era el olor a India que una vez alguien nombr&oacute;. </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">Pero la India tambi&eacute;n huele a incienso y s&aacute;ndalo. Y a jengibre, c&uacute;rcuma, cilantro, menta y cardamomo Y a fritanga y a <em>chai</em>. Y a zumo de frutas reci&eacute;n exprimidas. La India que yo conozco tiene olor, tiene olores, igual que tiene colores.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> entra por los o&iacute;dos. Entra casi tan pronto como por el olfato. La India es ruido. Mucho ruido. Cl&aacute;xones m&aacute;s agudos, m&aacute;s graves, m&aacute;s broncos, m&aacute;s suaves, continuos, intermitentes o en pedorreta. Musicales o mon&oacute;tonos. &ldquo;Blow your horn&rdquo; se lee detr&aacute;s de los camiones y los autorickshaws. Tambi&eacute;n suena a bullicio callejero, a griter&iacute;o, a &ldquo;one rupi&rdquo; a &ldquo;chai chai&rdquo;, &ldquo;pani water&rdquo;, &ldquo;namast&eacute;&rdquo; y &ldquo;which country&rdquo;, toda la reta&iacute;la que comerciantes y pedig&uuml;e&ntilde;os utilizan para atraer la atenci&oacute;n del incauto viandante. </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">Suena a m&uacute;sica. M&uacute;sica que te traslada a niveles m&aacute;s et&eacute;reos como la del templo dorado. M&uacute;sica que te traslada a lo peor de tu alma cuando a las cinco de la ma&ntilde;ana suenan a toda pastilla c&aacute;nticos religiosos hind&uacute;es en plan &ldquo;jaculatoria&rdquo;. M&uacute;sica que te traslada inevitablemente de sitio cuando te atosigan con los horripilantes v&iacute;deos de Bollywood. M&uacute;sica que me trasladar&aacute; a la India cuando escuche de nuevo a Prem Joshua, un m&uacute;sico que hace un &ldquo;chill out&rdquo; indio muy agradable y relajante.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> entra por el gusto, qu&eacute; duda cabe. El cilantro omnipresente, la guindilla traicionera, el comino en el arroz. Los distintos <em>masalas</em>, distintas mezclas que al final te abrasan igualmente la boca. El <em>thali</em> de arroz y lentejas de los sikhs y aquella pasta templada y dulzona. El <em>curd</em>, yogur que cuando lo mezclan con frutas, muesli o cereales lo llaman <em>raita</em>. O el <em>Lassi</em>, yogur m&aacute;s l&iacute;quido que te lo pueden mezclar tambi&eacute;n con zumos de frutas. Los zumos naturales de pi&ntilde;a, naranja, papaya o granada, el agua de coco bebida en el mismo coco. Las <em>limonanas</em>, limonada natural dulzona y con menta, muy refrescante, el lemmon soda, &iexcl;las mirindas! La kingfisher casi clandestina&hellip; El hinojo con bolitas de an&iacute;s que te sirven al finalizar las comidas para que puedas digerir todo lo anterior. Un sinf&iacute;n de sabores de apuesta, que una vez en la boca no sabes por d&oacute;nde van a tirar, aunque te lo temes.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">Y luego el <em>chai</em>, el omnipresente t&eacute; arom&aacute;tico con leche, bastante dulce, que te ofrecen a todas horas como s&iacute;mbolo de hospitalidad.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> entra por el tacto. El tacto de la arena del desierto, el de la hierba mojada tras el monz&oacute;n. El tacto de un masaje ayurv&eacute;dico o el de la <em>henna</em> en la piel. El tacto del pasamanos met&aacute;lico que te deja olor a metal en las manos.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">En la India aprendes a tocar. Aprendes a tocar pashminas y sedas. Aprendes a tocar piedras sagradas. Aprendes a tocar cuero. Aprendes a tocar plata. Aprendes a tocar rupias. Y aprendes a no tocar muchas cosas. Por si acaso. Pero tocas. En la  India es imposible tener la sensaci&oacute;n de manos limpias aunque te las acabes de lavar. Simplemente al cerrar el grifo del agua, ya sientes c&oacute;mo se manchan.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">Y la India entra por los ojos. Estallan los ojos con el color de los <em>saris</em>, tan perfectamente colocados, tan elegantemente paseados por las mujeres indias. Hay que ser india para llevar <em>sari</em>. </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">Los ojos abiertos, muy abiertos, no paran de mirar este pa&iacute;s, desde los escarabajos peloteros del desierto a sus templos, pasando por sus gentes y su vida.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> es m&aacute;s gente de la que hay censada. La India es gente agolpada pidiendo paso. Gente durmiendo en las aceras, encima de los trenes, en la recepci&oacute;n del hotel donde te hospedas. La  India es gente conviviendo con animales. O animales conviviendo con gente. Vacas sagradas que dejan bo&ntilde;igas sagradas (pero que huelen y manchan igual que las mundanas). Perros espatarrados en el suelo durante horas y horas que sirven de hito para orientarte por las callejuelas. Monos que saltan por las paredes y las azoteas. Ardillas t&iacute;midas y descaradas que se pasean a menos de un metro de ti, para luego salir corriendo. Cabras que te acompa&ntilde;an en tu camino. Cerdos negruzcos con el pelaje punkie. Camellos viejos con collares. Burros, palomas, cuervos de Bombay. Y otros bichos m&aacute;s peque&ntilde;os en los que prefiero no pensar&hellip;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> es gente de ojos de color miel y negros de mirada clara, profunda, p&iacute;cara o ladina, rodeados de piel morena. Gente que fabrican, usan y venden un sinf&iacute;n de art&iacute;culos asombrosos.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> es gente viviendo en casa destartaladas, cuando tienen casas. Casas construidas con andamios de bamb&uacute; imposibles.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> son paisajes que cambian desde el verde exuberante de los alrededores de Bombay al dorado color del desierto. R&iacute;os y lagos con gente haciendo sus abluciones, pescando, viviendo y muriendo. Son ciudades blancas, rojas, azules y doradas. Y tambi&eacute;n grises y sucias. Construcciones imponentes rodeadas de casas miserables y chabolas. Callejuelas estrechas y avenidas inundadas.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> entra por los ojos. Ojos que no pueden dejar de mirar y asombrarse con cada min&uacute;sculo detalle que descubren. Incluso ahora que estoy a punto de volver a casa. </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">La India</span><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;"> entra por todos los sentidos. Y ya no s&eacute; si saldr&aacute;.</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #330033; font-size: small;"><span style="font-family: Tahoma; color: #993366;">&nbsp;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"><span style="font-family: Tahoma; color: #330033;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Creo que no.</span></span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 30 Aug 2008 09:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>Jaisalmer</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/082201-jaisalmer.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/082201-jaisalmer.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Hay ciudades que s&oacute;lo pronunciar su nombre nos trasladan a un para&iacute;so de ensue&ntilde;o. Nombres evocadores: Samarcanda, Katmand&uacute; o Jaisalmer. Probad a pronunciar esta palabra con los ojos cerrados antes de seguir leyendo, despacito y respirando hondo: JAI-SAL-MER. </span></span></span></p><p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Jaisalmer es una ciudad peque&ntilde;ita, apenas 50.000 habitantes, del oeste de la India, la m&aacute;s al oeste de la India. Cuando llegas con el tren a Jaisalmer tienes que bajar las ventanillas porque se llena todo de arena. Y es que Jaisalmer es la puerta de entrada al desierto del Thar, el de la entrada anterior. Y sales de la estaci&oacute;n, te montas en tu rickshaw y descubres una ciudad dorada sobre una colina a cuyas faldas se extiende otra m&aacute;s moderna, pero tan dorada como la anterior y salpicada de palacios que rompen los ojos con tanta belleza.</span></span></span></p><p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Nos cost&oacute; entrar en contacto con esta ciudad. Contratar el paseo en camello y la propia excursi&oacute;n nos impidi&oacute; caer en brazos de esta joya. Hab&iacute;amos dado alg&uacute;n peque&ntilde;o paseo pero poco m&aacute;s. Pero la primera noche ya pude darme cuenta de que aquella ciudad me estaba hechizando. Mientras los dem&aacute;s se quedaron en internet, yo me fui a dar un paseo nocturno sola, en busca de alg&uacute;n gorro para el desierto. la ciudad estaba en silencio, nada que ver con el bullicio que hab&iacute;amos abandonado el d&iacute;a anterior en Jaipur y mucho menos con el caos de Delhi. Tan apenas romp&iacute;a ese silencio alguna moto al pasar por la puerta de la cuidad. Y es que Jaisalmer tiene una puerta y muralla y recodos y cuestas y adoquines en las calles. Ni siquiera los conductores de rickshaws saltaron al ataque ofreci&eacute;ndome sus servicios. Era una noche de luna llena clara, clara, en una ciudad de ensue&ntilde;o y en silencio.</span></span></span></p><p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Cuando volvimos de nuestro safari pudimos conocer esa belleza. Y la c&aacute;mara, una vez repuesta del desierto, no paraba de hacer fotos. Y miraras hacia donde miraras todo era digno de retratar, de recordar, de robar ese instante al tiempo y llev&aacute;rtelo a casa. Lo mismo daba un templo jainista que las casas havelies que las que iban jalonando sus calles o la propia muralla. El color dorado de la piedra, el modo de construcci&oacute;n, el respeto en las construcciones nuevas, a pesar del morterazo de cemento, las estrechas calles sin coches, s&oacute;lo con motos, y la gente. Tambi&eacute;n descubr&iacute; que entre las piedras doradas viv&iacute;a y trabajaba gente. Y las personas con las que habl&eacute; me parecieron encantadoras, con la excepci&oacute;n del tipo del hotel que nos enga&ntilde;&oacute; con el safari, pero lo remediamos cambiando de hotel y no pagando la cifra desorbitada que ped&iacute;a por un safari similar a los dem&aacute;s (aunque dec&iacute;a que el suyo era el mejor y por eso costaba el doble). </span></span></span></p><p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Tal vez es que yo anduviera entusiasmada, no lo niego, pero si no vas con entusiasmo &iquest;de qu&eacute; sirve un viaje? pero sal&iacute; encantada de aquella ciudad y la dej&eacute; con pena. Cuando llegamos a Pushkar, nuestro siguiente destino, ya nada me parec&iacute;a tan bonito. Era tanto lo que hab&iacute;amos dejado atr&aacute;s.</span></span></span></p><p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Y luego todo lo que queda por restaurar...<br /></span></span></span></p><p><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Jaisalmer es la primera ciudad india en la que me quedar&iacute;a.<br /></span></span></span></p>]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 20:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tea in the sahara</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/082001-tea-in-the-sahara.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/082001-tea-in-the-sahara.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">17/08/08</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Esto no es el Sahara, que es el desierto del Thar, al oeste del Rajasth&aacute;n, lindando con Pakist&aacute;n. Sin embargo, cuando han emepezado a prepararnos un chai, el t&iacute;pico t&eacute; con leche indio, a la sombra de uno de los &uacute;ltimos &aacute;rboles antes de las dunas, me he acordado de esta canci&oacute;n de Sting, versionada por Liquid Blue.</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Y es que nos hemos convertido en unos "domingueros del desierto" y hemos contratado un safari en camello por el desierto. Una turistada, vaya. Pero es que somos turistas, yo, por lo menos. A&uacute;n no aspiro a viajera. </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Llegamos ayer a Jaisalmer, la primera ciudad india en la que me quedar&iacute;a, ya os hablar&eacute; de ella. Tranquila, sin demasiado tr&aacute;fico ni agobio -&iexcl;Qu&eacute; diferencia de Jaipur!- y con una arquitectura magn&iacute;fica. L&aacute;stiam que aqu&iacute; a&uacute;n no se han enterado de que rejuntar con portland es una barbaridad, y el bello color dorado de la piedra queda enmascarado por el horrible gris azulado de las juntas &iexcl;Cu&aacute;nto camino le queda a este pa&iacute;s! </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Y luego, el desierto. La experiencia del camello es divertida al principio, despu&eacute;s duele y por fin aburre. Comes lo que te preparan, sin querer mirar muy bien c&oacute;mo limpian los cacharros. Es el desierto y apenas hay agua. Embotellada, s&iacute;, toda la que quer&iacute;amos, aunque bien es verdad que he desayunado caf&eacute;s con leche m&aacute;s fr&iacute;os que esa agua... Comes encima de la misma manta sobre la que vas en el camello y que por la noche ser&aacute; tu cama sobre la arena entre los escarabajos peloteros. Dejas al lado las m&aacute;s b&aacute;sicas reglas de higiene, porque simplemente, no hay condiciones. Y sobrevives.</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Y llegas a las dunas. Y descubres un desierto de libro, de esos que te contaron en la carrera, sobre los que dibujaste y reprodujiste en un examen su esquema. Con sus cerros, sus rocas agrietadas por la paciente e incesante labor del fr&iacute;o y el calor. Rocas que se convierten en piedras, que se convierten en guijarros, que se convierten en arena. Arena que se convierte en dunas. Dunas que se convierten en desierto. Y el viento. Y el tiempo. Y te da lo mismo dejar ah&iacute; tu huella. La arena y el viento se encargan de borrar tu paso por el desierto en una alegor&iacute;a de lo ef&iacute;mero que es nuestro paso en el planeta tierra. Y, como escribe Roberto Vecchioni, "el&nbsp; tiempo r&iacute;e como un muchacho que hace trampas para ganar siempre". </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #990033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">El desierto me emocion&oacute;. Caminar sobre las sebjas secas, trepar esas dunas, ver anochecer, sentir el viento en mi cara, como si yo perteneciera a all&iacute;. No era un desierto grande, m&aacute;s bien deber&iacute;amos hablar de un campo de dunas peque&ntilde;ito, pero la emoci&oacute;n fue tremenda.<br /></span></span></span></p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Wed, 20 Aug 2008 19:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los ni&#xF1;os de la India</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/081901-los-ninos-de-la-india.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/081901-los-ninos-de-la-india.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">18/08/08<br /></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;"><br /></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">En la India hay mucha gente. Y hay muchos ni&ntilde;os. Fundamentalmente, ni&ntilde;os. Voy conociendo varios tipos de ni&ntilde;os, en ciudades y pueblos, y son distintos. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">En las ciudades, hay dos tipos de ni&ntilde;os: Los ni&ntilde;os pobres y los ni&ntilde;os. Los ni&ntilde;os pobres no son completamente ni&ntilde;os. Son ni&ntilde;os duros como el suelo en el que les ha tocado dormir desde beb&eacute;s, En Jaipur v&iacute; una escena que me estremeci&oacute;. En un porche de uno de los bazares yac&iacute;a tendido en el suelo, en mitad de la acera, sobre una leve manta, un cuerpecito inerte, de color gris&aacute;ceo y mate. Cualquiera pod&iacute;a pisarlo. Al principio pens&eacute; que se trataba de un mu&ntilde;eco, una de tantas cosas que est&aacute;n a la venta. Hasta que se movi&oacute;. Movi&oacute; ligeramente su bracito y pierna izquierda buscando un acomodo imposible. Se trataba de un beb&eacute; de unos seis meses, aunque podr&iacute;an ser m&aacute;s porque la desnutrici&oacute;n les retrasa el crecimiento, completamente desnudo, tirado ah&iacute;, con un trapo viejo como &uacute;nico colch&oacute;n.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">Los ni&ntilde;os pobres han perdido la inocencia y la alegr&iacute;a de la mirada y las han sabido transformar en un toque l&aacute;nguido para dar pena al turista y un brillo p&iacute;caro de aquel que est&aacute; de vuelta de todo con tan s&oacute;lo seis a&ntilde;os (o menos).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">Los ni&ntilde;os de la India te miran desde unos grandes y expresivos ojos negros. Y se acercan a ti con curiosidad y timidez a saludarte y a que les des la mano. Y si se la das, se ponen muy contentos. Y si encima te haces una foto con ellos, el brillo de sus ojos se acrecienta hasta casi destellar. Son alegres y amables. Si alguna vez te confundes -a m&iacute; me pas&oacute; y me sent&iacute; muy mal- y les rechazas pensando que te est&aacute;n pidiendo rupias, no ponen gesto mohino ni insisten.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">Luego est&aacute;n los ni&ntilde;os gitanos, de un pueblecito que he conocido est&aacute; ma&ntilde;ana a la vuelta de las dunas. Eran guapos, de mirada grande y clara, pero con ese brillito p&iacute;caro de buscavidas, con la tez morena del desierto y sus vestidos cada uno de un color. Nos han visto llegar y han salido a nuestro encuentro a ver qu&eacute; consegu&iacute;an. Y. como todos los ni&ntilde;os se han movido por dos cosas, el juego y los caramelos. Y ha sido muy divertido hacerme fotos con ellos y a ellos y tirarles los caramelos que llevaba al aire, como hac&iacute;a Jos&eacute; Mar&iacute;a desde su balc&oacute;n en Alfajar&iacute;n.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #990066; font-size: small;">Los ni&ntilde;os son siempre ni&ntilde;os. Aunque a veces no les dejen.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 19 Aug 2008 02:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>Happy birthday to meeeee!!!!</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/081202-happy-birthday-to-meeeee-.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/081202-happy-birthday-to-meeeee-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify; background-color: #ffffff;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Objetivo cumplido: mis 40  cumplidos en la  India. Y no me puedo quejar de c&oacute;mo van las cosas.  Este primer contacto m&iacute;o con este pa&iacute;s est&aacute; resultando menos traum&aacute;tico de lo que cre&iacute;a. Que es fascinante, no lo dudo, pero no por lo que te venden en las gu&iacute;s, libros y publicaciones, sino por c&oacute;mo vive y sobre todo, sobrevive la gente aqu&iacute;. Son muchos, muchos los aspectos en los que entrar a detalle. Cada rinc&oacute;n, cada mirada, cada olor (huele a India &iquest;te acuerdas?) da para una entrada. Har&eacute; lo que pueda.</span></p><p style="text-align: justify; background-color: #888888;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">De momento, ayer comenc&eacute; visitando el templo sikh en Delhi: Shri Guru Tegh Bahadar Sahib.era impresionante. Sine mebargo lo q m&aacute;s me impresion&oacute; fue el caracter de los sikhs. Tal vez porque en 1984 era yo muy jovencita, el caso es hasta ahora hab&iacute;a tenido una imagen de los sikhs como gente muy sanguinaria. Sin embargo comprob&eacute; ayer y lo he confirmado hoy en el templo dorado de Amritsar que los siks son una gente amabil&iacute;sima, hospitalaria y generosa, que se desviven por ayudarte o explicarte cualquier cosa. Ayer un hombre nos ense&ntilde;&oacute; todo aquel templo, incluidas las cocina, a la vez que nos explicaba la historia del sikhismo )de la que no entend&iacute; nada porque no consigo cogerle el tranquillo al ingl&eacute;s que hablan estos indios y estaba de fondo el runrun de los santones recitando el libro. Hoy, en el templo dorado, una mujer me ha agarrado del brazo y me ha querido ense&ntilde;ar el ritual de c&oacute;mo entrar en el templo, la inclinaci&oacute;n y besar el suelo -un precioso trabajo de "pietra dura" con una caliza fosil&iacute;fera muy interesante-. Me han intentado explicar porqu&eacute; los j&oacute;venes llevan un pa&ntilde;uelo blanco recogiendo un mo&ntilde;ete y otros el turbante, mientras me indicaban c&oacute;mo sentarme. Otra vez su raro ingl&eacute;s, mis pobres entendederas y el ruido ambiental de las canciones provenientes del santa sanctorum han impedido que me enterara de nada. Lo que s&iacute;me he enterado es que ha sido muy bonito venir.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="background-color: #ffffff; font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Pero venir ha sido otra aventura. Hemos venido en tren desde Delhi. Es otro  mundo: desde beb&eacute;s con la carita pintada con perilla y mofletes rojos pidiendo uno de los pl&aacute;tanos que llev&aacute;bamos de desayuno, pasando por una chica joven tan guapa como pesada que m&aacute;s que pedir exig&iacute;a 10 rupias dando palmadas. Y ahora acaba de aparecer otro personaje intentando vender cuadrenos de colorines para los ni&ntilde;os. El pasillo es un incesante ir y venir de seres humanos m&aacute;s o menos reconocibles como tales que  no paran de ofrecerte cosas o, direnctamente, pedir. el viaje es largo y necesitamos agua y comida. Ahora mismo, por ejemplo, me acabo de comer un sandwich de salmonella...</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 12 Aug 2008 20:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>Agrogolf</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/081201-agrogolf.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/081201-agrogolf.php</guid><description><![CDATA[<p><img src="https://cid-cf005d2b80b548fa.skydrive.live.com/self.aspx/Fotos/080727%20Quintana%20006.jpg" border="0" title="...y el muerto al hoyo 2" /></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Se&ntilde;ores: si quedaba alguna duda de si era pija o no, yo intento dilucidarlas... pero no me sale. A ver, una intenta apuntarse a eso de jugar al golf, que parece que est&aacute; de moda ya que los campos de golf proliferan por todas Espa&ntilde;a y los que quieren hacer &iquest;verdad? Y, sin embargo, me tengo que buscar uno en L&eacute;on, entre una era y un robledal, con el cementerio de handicap:</span></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #660033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">Y es que entre un fraile agustino que es el ide&oacute;logo y las gentes del pueblo </span></span></span><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033;">han conseguido montarse entre ellos un</span><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;"> pedazo de campo de golf de 18 hoyos, bien se&ntilde;alizado con tablillas y banderines. El a&ntilde;o pasado &eacute;stos eran de palo, los hoyos unos tubos de pvc cortados a ras e hincados en el suelo y el bander&iacute;n propiamente dicho, un pedazo de saco rojo fosoforito recortado triangularmente. Este a&ntilde;o han evolucionado y el club de golf de Le&oacute;n ya les di&oacute; unos banderines de segunda mano que aquello es el acabose. Tambi&eacute;n se han actualizado ellos, y de tener un solo juego de palos (miento, dos, que uno es zurdo y necesita palos especiales) y las partidas hacerse eternas porque se ten&iacute;an que pasar los palos de unos a otros han pasado a tener lo menos 10 carretillos con su juego de palos y toda la parfernalia. Coches el&eacute;ctricos a&uacute;n no he visto, pero como es un campo rural, lo mismo van en quad, que s&iacute; que hay alguno por el pueblo.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Y el green es yellow y loo siegan las ovejas. Y lo mismo te encuentras una bo&ntilde;iga que un cardo. Pero todo el mundo juega. Y los ves, con el traje de faena o con una camiseta de propaganda de talleres Seraf&iacute;n, por ejemplo, dando golpes a la bola.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Yo, lo intent&eacute;, no iba a ser menos, pero el &eacute;xito es dudoso...</span></p><p style="text-align: justify;"><img src="/&lt;img src=" border="0" width="259" height="194" />" border="0" title="Andest&aacute; la bolaaaa?" /&gt;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Tue, 12 Aug 2008 19:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>Comienza el viaje</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/081101-comienza-el-viaje.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/081101-comienza-el-viaje.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #660033; font-size: small;"><strong><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">10/08/08: Living in Helsinki</span></strong></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Resulta un poco exagerado el t&iacute;tulo del p&aacute;rrafo, pero es lo primero que se me ha ocurrido para las cuatro horas largas de plant&oacute;n en este aeropuerto. Me lo he recorrido casi de punta a punta buscando mi puerta de embarque y, de paso, hacer tiempo hasta que saliera reflejado mi vuelo en los paneles. Ahora lo tengo enfrente m&iacute;o: 20:00 AY029 <strong>MUMBAI</strong> gate 33. Un escalofr&iacute;o ha recorrido mi cuerpo. Ahora s&iacute; que me creo que me voy. Ya no cojo un bus a Madrid o un vuelo europeo. Mi pr&oacute;ximo destino es MUMBAI.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Y, mientras espero, voy paseando por este aeropuerto planteado como un zoco, n&oacute;rdico, pero zoco, con sus tenderetes trascendiendo las puestas de los locales, sali&eacute;ndote al paso del calor de unas ofertas tan inveros&iacute;miles como ese mencionado calor. Menudo pasmo que voy a terminar pillando paseando a orillas del b&aacute;ltico con ropa veraniega con destino: INDIA.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #660033; font-size: small;"><strong><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">11/08/08 Bombay: el monumento al desasosiego.</span></strong></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Ya he llegado a Bonbay y seg&uacute;n la explicaciones de ignazio (gracias, ma&ntilde;o) he cogido el autob&uacute;s que me lleva del aeropuerto internacional al dom&eacute;stico (que es sin&oacute;nimo de cutre). En el camino me encuentro en un jardincillo bien cuidado, muy bien colocado, el fuselaje de un avi&oacute;n panza arriba, partido en dos y quemado, a mode de monumento &iquest;al desasosiego? Mientras, elautob&uacute;s rueda por una pista y veo c&oacute;mo, al fondo, cruz&aacute;ndose con ella, despega un avi&oacute;n...</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #660033; font-size: small;"><strong><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">11/08/08 Nueva Delhi: Est&aacute;n locos estos indios.</span></strong></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Lo normal es,que si tienes prevista una hora de llegada, elavi&oacute;n se te retrase y llegues dos horas tarde. Pero llegar tres horas antes porque un empleado del aeropuerto de Bombay, s&iacute;, el del desasosiego, se ha apiadado de m&iacute; y me ha cambiado mi billete de las 13 horas a Delhi por uno a las 9, que luego ha sido 9:30, no es normal. pero es lo que me ha pasado a m&iacute;. No est&aacute; mal esta entrada en la India. Y he llegado la primera al hotel. Eso s&iacute;, llegar ha sido toda una aventura: Me ha tocado el taxista m&aacute;s suicida de todos. Me ha recordado al autob&uacute;s noct&aacute;mbulo de Harry Potter por las estrecheces entre coches por las que se met&iacute;a. He comprendido que en la India no tocan el claxon para avisar de un peligro inminente, sino m&aacute;s bien es un "aiv&aacute; de ah&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;" o ap&aacute;rtate t&uacute; para ponerme yo". Tambi&eacute;n he visto mi primera vaca sagrada. Al principio he pensado que s&oacute;lo hab&iacute;a una porque adem&aacute;s de sagradas, son listas y no se atreven con ese endiabldo tr&aacute;fico. Luego Jordi y Ana, una pareja de catalanes muy majetes que he conocido en el hotel de Delhi (gracias tambi&eacute;n a jl por las indicaciones) me han dicho que las est&aacute;n retirando. He llegado, pues, a la conclusi&oacute;n de que la que he visto es la "vaca testigo" , pero que vacas sagradas, haberlas haylas.</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 11 Aug 2008 20:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>aprendiendo</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/072901-aprendiendo.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/072901-aprendiendo.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">C</span><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">ada uno cuenta la historia seg&uacute;n le va. Ah&iacute; tenemos el ejemplo de Jos&eacute; Alberto. No negar&eacute; que ha conseguido ponerme bastante nerviosilla con respecto a mi viaje lleno de incertidumbres. Soy una novata por el mundo y lo tengo asumido.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Pero me hace gracia la de consejos que recibo, que los agradezco, sin duda, porque est&aacute;n dados con la mejor de las intenciones por gente que me quiere. Pero a ver, si les hago caso a todos, me tengo que ir con un paraguas estilo Mary Poppins, cubierta hasta las cejas, con la mochila llena de candados por fuera y de medicinas por dentro y sin apenas ropa, pero buen calzado. "C&oacute;mprate esto, no te olvides lo otro, pues ser&aacute; mejor que hagas aquello, ten cuidado con lo de m&aacute;s all&aacute;, no te f&iacute;es de aquel"... Gracias, de verdad, gracias a todos. A los experimentados y a los que no han salido de su casa. A los valientes y a los cautelosos. A los abiertos y a los desconfiados.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Gracias. Pero es hora de que tome mis propias decisiones. E incluso de equivocarme. Pero as&iacute; ir&eacute; aprendiendo.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 29 Jul 2008 23:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>algo que escuch&#xE9;</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/072801-algo-que-escuche.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/072801-algo-que-escuche.php</guid><description><![CDATA[<p><a href="/&lt;p"><br /></a></p> <p>&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #660033;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;">El audio que he puesto en la barra de enlaces es uno a un pedacito del "Hoy por hoy", de la cadena SER en el que hablaban del Sur de la India, en concreto del estado de Kerala. No est&aacute; completo, hablan de Coch&iacute;n, de m&uacute;sica, gastronom&iacute;a, parques naturales &iexcl;donde est&aacute;n proh&iacute;bidos los coches!, ins&oacute;lito en la India -que, de lo que voy entendiendo es una nube multitudianria y ruidosa- de teatro y de cine. Despu&eacute;s hablaban de los backwaters, de naturaleza y de libros, y entre &eacute;stos recomendaban "Elefanta suite", de Paul Theroux (ed alfaguara), el cual, al parecer hace una descripci&oacute;n tan cruda de la India como la de Jos&eacute; Luis en sus &uacute;ltimas entradas.</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #660033;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Sigo pensando que deber&iacute;amos bajar al sur, que las agotadas mentes que han ido descubriendo el norte, descansar&aacute;n.</span></span></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Mon, 28 Jul 2008 09:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>me gusta ser mujer</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/072301-me-gusta-ser-mujer.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/072301-me-gusta-ser-mujer.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Definitivamente, el creativo que se invent&oacute; ese lema para la campa&ntilde;a de no s&eacute; que marca de compresas o tampones, era un hombre, est&aacute; claro. Si no, no se explica ese absurdo slogan para el momento m&aacute;s molesto de la existencia femenina. O por lo menos eso me parece a m&iacute; a estas alturas de mi vida. Porque, a ver, si yo ya no quiero m&aacute;s hijos, que con esos dos soles soy suficientemente feliz, &iquest;para qu&eacute; cuernos se est&aacute; preparando mi cuerpo todos los meses para recibir inquilino? Es m&aacute;s, es m&aacute;s pu&ntilde;etero a&uacute;n, porque se prepara cada 23 d&iacute;as. Dicen los m&eacute;dicos que es de manual que es un s&iacute;ntoma perimenopa&uacute;sico &iquest;&iquest;&iquest;&iquest;<em>perimenopa&uacute;sico</em>????? Si a&uacute;n no tengo los cuarenta -aunque me faltan d&iacute;as- Pero eso es lo que dicen.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Est&aacute; claro que la medicina ha sido tradicionalmente una cosa de hombres. Y que ellos no s&oacute;lo no tienen la regla, sino que adem&aacute;s los propios investigadores, durante muchos a&ntilde;os dieron la espalda al hecho de la menopausia. Si no seguro que hace a&ntilde;os que existir&iacute;a un m&eacute;todo para que cuando una mujer ya no quiere tener hijos, o m&aacute;s hijos, no tuviera que sufrir in&uacute;tilmente el incordio de la regla sin que por ello tuviera que padecer las desastrosas consecuencias del alboroto hormonal que comporta. Pero, no, claro. Tenemos q seguir soportando la menstruaci&oacute;n, con lo que conlleva de dolor, cambios de humor, incomodidad, tensi&oacute;n (&iquest;habr&eacute; manchado? &iquest;por qu&eacute; se retrasa? &iquest;otra vez?) y, no lo olvidemos, gasto, que las compresas y tampones a&uacute;n tienen el 16% de I.V.A.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Y encima con buena cara, q el creativo de otra campa&ntilde;a publicitaria de no se qu&eacute; pretend&iacute;an vendernos y que ven&iacute;a a decir "yo no me puedo parar por la regla" es para darle de bofetadas hasta dislocarte la mano. Cuando te est&aacute;s retorciendo literalmente de dolor agarr&aacute;ndote el abdomen con ambas manos y deseando que alguien pegue un corte y desaparezca tu parte de cuerpo comprendida entre las costillas flotantes y las ingles, te paras. Vaya si te paras. O te parar&iacute;as. Pero no, no puedes quedar como una quejica, que con las mujeres, ya se sabe, que si el sexo d&eacute;bil, que si luego se embarazan y no dan m&aacute;s que problemas... Total, que compones la mejor cara que puedes y ah&iacute; est&aacute;s aguantando carros y carretas mientras por dentro est&aacute;s deshecha. S&oacute;lo les deseo un mes de regla, de las fuertes, a los hombres para que se enteraran un poquico.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Y as&iacute; se dar&iacute;an cuenta de que la biblia la escribieron hombres. Y de que el castigo divino a Eva no era tanto el de "parir&aacute;s con dolor" (que luego inventaron la epidural y nos evitaron bastante sufrimiento) sino el de "tendr&aacute;s la regla todos los meses desde tu adolescencia y cuando se te retire, te vas a enterar"</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;"><br /></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Y todo porque calculo que en cuanto ponga el pie en Bombay me va a bajar la regla.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 23 Jul 2008 00:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>contando los d&#xED;as</title><link>https://aupaedurne.blogia.com/2008/071201-contando-los-dias.php</link><guid isPermaLink="true">https://aupaedurne.blogia.com/2008/071201-contando-los-dias.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Voy contando los d&iacute;as que me faltan para ir a la India. Miles de ideas bullen en mi cabeza: compras, preparativos, informaci&oacute;n, itinerarios, buf! Empieza a darme cierto miedo, con toda la seguridad que he derrochado todos estos meses. Me preocupa la falta de comunicaci&oacute;n de Jos&eacute; Luis desde all&iacute;. a lo mejor aquello no est&aacute; tan bien en internet como nos lo esper&aacute;bamos y la base de este alocado viaje, la comunicaci&oacute;n v&iacute;a correo electr&oacute;nico se va al traste. Incertidumbre, incertidumbre. Por lo menos mi hombro parece ir respondiendo. No estoy rota del todo.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif; color: #660033; font-size: small;">Y mientras en Zaragoza llueve a lo monz&oacute;nico. Forma parte de la preparaci&oacute;n.</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 12 Jul 2008 16:42:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
